En 2018, un grupo de amigos comenzó a reunirse los fines de semana para cultivar un huerto en una azotea del centro. Lo que empezó como un pasatiempo pronto se convirtió en un proyecto colectivo: compartir conocimientos sobre agricultura ecológica, reducir residuos y promover la biodiversidad local. En 2020, lanzamos nuestra primera guía gratuita de hábitos sostenibles, que se descargó más de 5.000 veces en tres meses.
Dos años después, inauguramos el primer «Punto Verde» en el barrio, un espacio de intercambio de semillas, talleres de compostaje y asesoría para hogares. Hoy, VidaVerde colabora con seis municipios, ha plantado más de 2.000 árboles nativos y forma parte de una red iberoamericana de iniciativas de transición ecológica. Cada decisión, desde elegir proveedores locales hasta medir nuestra huella de carbono, refuerza la idea de que pequeños cambios colectivos generan grandes transformaciones.